05/12/2011

Atardecer en West Cliff Gardens



Salí por la mañana de casa para ir a trabajar y estaba nublado. Volví de trabajar para ir a casa y estaba despejado. Decidí irme a West Cliff Gardens a sentarme en un banco y ver a la gente pasar mientras disfrutaba de un atardecer.

Que bonita experiencia con tan poca cosa. Según baja el sol y la de pensamientos que te vienen a la cabeza. ¿En que realmente estará pensando la gente a la que veo pasar? a la vez que pienso: "¡Que bonita es esta pintada en el cielo!"

Los pájaros vienen y van pero la noche, sin reparo, comienza a borrar este crepúsculo tan perfecto. Y así las montañas se van tragando el sol en esta pintada naranjada y azulada. Mientras una nueva pincelada suave, sencilla y fina aparece la Luna con su comienzo circular.

18/05/2009

Un bonito cuento de mi vida:

video

Perdí los papeles, rompí a llorar viendo este video, un simple tren, que me trae muchas sensaciones, recuerdos y vivencias de nuevo. Es el tren que me llevaba al sitio especial, como un niño que desea ir al Polo Norte a ver a Papa Noel, o Peter Pan al País de Nunca Jamás, un sitio que te da felicidad, al que no puedes ir muy a menudo.España es un país pequeño pero las distancias se hacen larguísimas cuando te es difícil ir y tienes gente especial.

En el viaje, relajado, escuchando el trote del tren, y el roce de las vías con las ruedas en las curvas e imaginando tus nuevas experiencias que tendrás o simplemente deseoso de llegar y ver las caras que te esperan llegando a casa de tu abuela, un sitio cálido, muy hogareño que te transmite felicidad, relajación y confianza plena, donde ves a la gente con una gran sonrisa amplia a tus hermanos, tu madre, padre, tíos, primos... un sitio bonito a la vez que suceden cosas en el resto de lugares a la evolución constante de la sociedad, ahora todo no será igual, quedará como una historia, una leyenda… felices recuerdos que no cambiaría por nada. Luego, llega la hora de volver, posiblemente derramarás lágrimas porque vuelves y /o por sentirte orgulloso de lo que tienes. Pero esta vez es el tren que se va y no vuelve, no lo puedes volver a coger, porque esta historia se terminó al despedirme de mi abuela un día de nieve, la primera vez que la veía sabiendo mi abuela que nunca la vi, lo tomé como una despedida, un final... y ya no solo con la muerte de mi abuela la última que me quedaba sino que crecemos y el tiempo pasa volando porque al pasado no se vuelve, dónde queda todo lo ocurrido en inviernos, veranos, otoños y primaveras que cada vez cogen más distancia a tu presente.

La vida da unos giros tremendos, ya sé que hay que seguir adelante pero han sido parte de los cimientos que sostienen mi vida, pero me encantaría volver a sentirlos en primera persona, no recuerdos… pero solo queda la fortaleza de uno mismo.